Actualización sobre la creación del Ashram Sat Yoga: Un compromiso a la humildad

Las virtudes de un Karma Yogui

A diferencia de la semilla de una planta que viene biológicamente programada para germinar, nuestra semilla divina interior solamente puede germinarse si así dispone nuestra voluntad. El cascarón duro que encierra al corazón debe ser abierto mediante el deseo sincero del individuo por la Liberación. Una vez que las defensas y demandas del ego por reconocimiento de los demás hayan sido comprendidas como la verdadera causa del sufrimiento, podemos caer en la desesperanza—pero es solo entonces que comienza la búsqueda por la libertad. En esta etapa, serios buscadores de paz interior pueden reconocer el valor de pasar tiempo en un ashram. Un ashram es un refugio del mundo egóico, una comunidad de individuos  quienes han elegido una vida de paz y alegría quieta.  Semejante lugar de soledad, comprensión y poder transformador puede brindar el sustento del amor y la sabiduría, la profunda comunión necesaria para apoyar y sostener el milagro de la transfiguración y el renacimiento.

Uno de los beneficios del sufrimiento y la desesperanza es que el alma puede conocer la humildad. La humildad es esencial para el rompimiento del cascarón del ego. Entonces la shakti, la energía divina del Amor puede llenar el corazón, permitiendo así que la semilla divina al fin florezca.

La verdadera humildad (la palabra humildad significa literalmente el poder de la Tierra) le da a uno el poder para disolver las ilusiones de omnipotencia del ego, sus fantasías privadas y sus negaciones de la Verdad de Ser. El proceso de mudar el ego es complementado por una vida bien estructurada que implica la observación de votos de conducta ética, higiene física y psíquica y la expansión de nuestro entorno de seres queridos. En el caso ideal, a esto se le aúna un compromiso a llevar un régimen de prácticas espirituales que incluya meditación, el estudio de enseñanzas de sabiduría auténtica y el profundo procesamiento de las resistencias del ego. Un ashram puede brindar todo lo necesario para completar el camino a la Liberación.   Sigue leyendo

El ashram de Sat Yoga: una isla de beatitud

De la mano de la Gracia, a los discípulos de Sat Yoga les ha sido otorgada la maravillosa oportunidad de ingresar a una nueva era de comunidad y existencia Divina.   

El ashram de Sat Yoga es la comunidad ideal para todo aquel seriamente comprometido con la transformación de su ego, resultante en la muerte y reforma del mismo. Una vez que el ego ha sido trascendido, el infinito amor del Absoluto fluye de forma ininterrumpida en una mágica danza de unidad.

Basados en el concepto de Prema-cultura -la agricultura del Amor Divino- los miembros de Sat Yoga se reúnen en meditaciones diarias con el fin de absorber el Ágape y, así, prepararse para ser rayos de luz en medio de la oscuridad que envuelve nuestro planeta.

En la vida diaria de los Sat Yogis, la conexión con el Amor Supremo se manifiesta en un porte radiante inherente a los actos de entrega desinteresada. Esta comunión con el Absoluto es todavía más perceptible en las reuniones de Sat Yoga en las cuales confluye una vasta diversidad de personas que se integra en un magnífico despliegue de vida, digno de monarcas.   Sigue leyendo

Arunachala: la sagrada Montaña de Luz – el ashram de Sat Yoga (San Isidro del General, Costa Rica)

El ashram de Sat Yoga Ashram en Arunachala, Costa Rica

Cuando se le preguntó a Sri Ramana Maharshi si visitaba alguna de las muchas montañas sagradas de la India, el respondió que acudía a ellas todo el tiempo. Aunque se dirigió a Arunachala a la corta edad de 16, justo después de haberse iluminado, Sri Ramana enfatizó que Arunachala está en todo lado y adentro de todos. Arunachala es ahora reconocida en Costa Rica, en la tierra donde el Instituto Sat Yoga actualmente erige su ashram. Solamente en la montaña de Dios, también conocida como la Montaña de la Luz, uno se puede dar cuenta que el Ser está sentado en el Corazón, en el pináculo de manifestación y expresión humana del mapa espiritual.

Mucho antes de aprender a pronunciarlo, Arunachala ya reside en nuestro interior. Algunos de nosotros nos sentimos atraídos a la misma al escuchar su nombre, pues revuelve en nuestras almas emociones de paz, alegría y tranquilidad, como el sonido de una canción de cuna para un infante. Arunachala es la Madre que calma todos nuestros miedos, cura nuestras heridas e instala en nuestros seres mucha felicidad y plenitud con el poder de Su Serenidad.

En el mapa horizontal del mundo físico, el ashram de Sat Yoga está localizado en las montañas de San Isidro del General, en la cresta de San Marcos. Saliendo de San José, se cruza la Sierra de la Muerte. Parecida fue la travesía de Sri Ramana Maharshi quien, al experimentar la muerte de su ego, alcanzó la Liberación Suprema. Esta es la hermosa recompensa otorgada a aquellos que están dispuestos a morir al ego mientras que el cuerpo sigue vivo.
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El poder del amor es invencible – Retiro de Karma Yoga en el ashram de Sat Yoga en Costa Rica

Creando una comunidad de Prema-cultura: “El amor es la verdadera esencia de todo lo que es.” – Shunyamurti

Así como una gran variedad de plantas cohabitan en un tronco caído, una comunidad comprometida con la Prema-cultura provee un soporte similar para la construcción de ecosistemas humanos sin ego basados en la integración y la unidad. Así, una comunidad florece a partir del amor que emana de las estructuras egóicas de sus miembros que se descomponen y florecen al verdadero Ser.

Recientemente me pidieron que describiera la diferencia entre ”Prema-cultura” y ”Permacultura”. Sostenibilidad, integración y unidad son denominadores comunes entre ambos términos. La mayor diferencia reside en que la Prema-cultura reconoce que un ecosistema -sea natural o humano- es dependiente del coeficiente del amor. Sin el Amor Divino como principio gobernador, los informados y bien intencionados egos son demasiado limitados y condicionados para sostener la diversidad natural que es parte de la expresión Divina. De tal manera, las comunidades tradicionales tienden a desintegrarse con el tiempo, a pesar de sus éxitos externalizados.

La Prema-cultura reconoce el aspecto no-dual de las formas de vida. Lo interno y lo externo son -al fin y al cabo- lo mismo, siendo los seres humanos los calibradores de la frecuencia energética del resto de la naturaleza. Mientras el alma del ser humano continúa separada de su origen o Esencia, la sostenibilidad de los esfuerzos humanos seguirán igualmente fragmentados y debilitados. La naturaleza sufre en el proceso.

Cada vez que retornamos a Arunachala, lo hacemos con más amor, entregando nuestras mentes y corazones a la construcción del ashram de Sat Yoga, venciendo nuestras diferencias con el propósito de reconocer al Ser Único en todos y todo. El amor, esa fuente natural del alma que se nos está agotando, es justamente lo que queremos plantar y cosechar a través de nuestro compromiso y entrega. Dios nos ha regalado una propiedad divina para que crezcamos lejos de las ataduras del ego. Cada rincón guía nuestra atención hacia la luz detrás de lo aparente. Para el viaje de esta semana, nuestra mayor tarea fue explorar los paisajes y cuidar a los caballos.

La beatitud deriva de un estado de Presencia. Por mucho tiempo, la humanidad ha caído en un sueño ilusiorio que le ha cerrado los ojos a la Presencia Divina que se encuentra en Todo lo que es. Como el príncipe que arriba para despertar a la bella durmiente de su extenso sueño, nosotros debemos cortar las caóticas ramas que yacen alrededor del palacio de nuestro corazón donde la nobleza de espíritu reside. El juego Divino se está alistando para salir a escena en el ashram y, para ello, debemos abrirnos paso a través de la espinosa jungla de nuestro ego que bloquea al alma del disfrute de su verdadera Esencia.

Cuando todo [deseo] ha sido trascendido, reconoceremos el éxtasis de lo que siempre hemos sido. Podremos ver a través del espejismo de este mundo físico y reconocer su sacralidad. Su propósito siempre fue guiarnos más allá de la ilusión hacia la dimensión de verdad, beatitud y luz, hacia el Poder Supremo que nos permite transformar el mundo en vez de ser víctimas del mismo, sino que ser sirvientes de Dios, Bodhisattvas, en él. Entonces, reconoceremos la dicha de lo que siempre hemos sido. Podremos ver a través del espejismo de este mundo físico y reconocer la sacralidad que reside en él.” (Extracto de ”Tragic Love to Blissful Love: The Path of Sat Yoga” por Shunyamurti). Sigue leyendo

Visita de karma yoga al ashram – 7 de Junio del 2010

La oportunidad de construir un ashram es una tarea sagrada y única, ofrecida a quienes están preparados para trascender las ilusiones del ego y vivir en la verdad de la unicidad. Todos son llamados pero pocos elegirán responder. Aunque todos lo desean en lo más profundo del corazón, pocos tienen la fortaleza para decirle NO a las seducciones del ego y SÍ a la pureza del Espíritu. Esos pocos son los seres más afortunados.  Ustedes han elegido graduarse en la escuela del sufrimiento y entrar en la escuela de la beatitud.  Ustedes han elegido ser los fundadores de una nueva era, un nuevo mundo, para alcanzar una nueva cumbre de la proeza humana. Que sean bendecidos con el coraje de llevar a cabo el verdadero deseo del corazón y alcanzar  el Ser Único. Que el ashram de Sat Yoga sea el templo en el que se consagre eternamente la gozosa iluminación de ustedes.

Namaste,

- Shunyamurti (Fundador y director de la Orden Espiritual de Sat Yoga)

Un equipo de ocho karma yogis llegó hace poco al ashram del Sat Yoga con las manos, corazón y mente abiertos para plantar nuestra primera huerta. Con la guía de las fuerzas cósmicas, que esta semana posicionaron perfectamente la luna y las constelaciones para cultivar la Tierra, dimos los primeros pasos para devenir una comunidad espiritual agrícola orientada al autoabastecimiento. El sabio permaculturista y amigo, Itai Hauben, nos guió en los campos de la plantación.

El Ashram del Sat Yoga se está construyendo en Fila de San Marcos,  en la cumbre de la colina de San Isidro de El General. San Isidro desciende de El General, un símbolo del Ser de Cristo. Como el nombre de la ubicación física del ashram lo sugiere, el camino espiritual es el borde de una navaja de afeitar, un ‘filo’, la cuchilla de la montaña.

El reunirnos en esta tierra es un recordatorio del trabajo sagrado a realizar; somos concientes de la nobleza de espíritu que la Naturaleza inspira y requiere de todos nosotros. Desde helechos de árboles antiguos hasta robles majestuosos y los ficus simbólicos como abastecedores de vida, nos guiamos por los signos de la Naturaleza,  tan sutiles como el aire de las alturas. Escuchamos los mensajes que emanan de la fuente silenciosa de la brisa, el canto de los pájaros y la risa de los monos. Nuestras almas son el suelo que destinamos al rejuvenecimiento. Hemos llegado al terreno del ashram para encontrarnos con nosotros mismos  en comunión con el Todo. Sigue leyendo